La antena derecha suele ser recta y en vertical, y sirve para controlar la frecuencia: cuanto más cerca esté la mano derecha de la misma, más agudo será el sonido producido. Originalmente, su versión más primitiva fue llamada Aetherophone (que se podría traducir como Eterófono), y constaba sólo de la antena de tono. Dicho diseño fue tempranamente mejorado por el inventor, añadiendo posteriormente una antena para controlar el volumen tal y como hemos descrito. Actualmente, algunos de los modelos caseros y comercializados de Theremin disponen tan sólo de la antena que controla el tono, lo cual siendo rigurosos les convierte en realidad en un "Eterófono", y su uso frecuentemente es el de un aparato para efectos especiales más que un instrumento musical, al no poder acentuar ni separar las notas producidas. También se han llegado a producir theremines de forma más o menos artesanal con formas de interactuar muy distintas, como por ejemplo, teremines ópticos que miden la cantidad de luz que les llega a un sensor. También la casa Roland comercializa en algunos de sus módulos un sensor de infrarrojos llamado D-Beam, con el cual se puede controlar no sólo el tono, sino alternativamente el parámetro que se elija. Originalmente, el timbre de los theremines se asemejaba a algo entre un violonchelo y una voz humana: no en vano su inventor, además de físico, era violonchelista. Hoy en día existen incluso modelos que participan de la tecnología midi, lo cual les posibilita tener, virtualmente, cualquier timbre que se desee utilizando un sampler o muestreador, pero dicho efecto raramente produce sonidos creíbles, al no estar pensado el diseño originario en ese sentido. |